Si tiene azúcar, puede cocinarse!

repostería amateur y otras cosas para nerds

CERRAR

UhmmmCookies! utiliza cookies propias (sesión y comentarios) y de terceros (Google Ads) para su correcto funcionamiento. Al permanecer aquí entiendes y aceptas su uso.

Búsqueda

 busca!

RECETA DE LAS MILHOJAS DE CREMA QUE MANCHAN TU NARIZ DE CHOCOLATE

Este post ha sido escrito y publicado por Alex para www.galletazas.com

Oh amigos de los domingos y de las tardes de café con pasteles. Vosotros, amantes de las delicatessen más vintage y diferente ahora que la repostería americana se ha hecho un importante hueco en los medios y ha empujado a que os imaginéis a vosotros mismos colocando un pie de manzana en el alféizar de la ventana ataviados con un delantal de volantillos, y posando con una pierna levantada cual abanderadas pin-up del dulce. Pero apostamos a que también sabéis disfrutar de los clásicos que se esconden tras las vitrinas de vuestras confiterías de barrio y que aparentemente tienen tanto glamour como una medalla magnética de San Pancracio en el salpicadero de un deportivo: ninguno.

Hoy os traemos una de esas recetas que siempre habéis querido saber cómo se hacen y una vez las probéis, os preguntaréis cómo no la habéis hecho antes. Y como no hay que airearla en ninguna ventana, estará libre de los excrementos de algún golondrino de entrañas distendidas. Nos gusta lo diferente, pero esto último no es lo que entendemos por gastronomía fusión.

Milhoja de chocolate y crema pastelera

Decid hola a la «Receta de las milhojas de crema que manchan tu nariz de chocolate». Un delicioso y crujiente clásico que podréis cocinar en casa y consumir por toneladas.

Dos crujientes láminas de hojaldre recién horneado, intercaladas por un suave bizcocho genovés emborrachado en anís y todo bañado entre obscenas cantidades de crema pastelera de vainilla. Yo no sé vosotros, pero para nosotros esto parece un buen plan.

INGREDIENTES (para unas 9 milhojas)

Milhoja de chocolate y crema pastelera

PREPARACIÓN

En primer lugar lo primero que debéis plantearos es si preferís crear una super-milhoja gigante y cortarla en porciones, o si por el contrario sois más de elaborar raciones pequeñas y controladas. Nosotros nos decantamos por esta última. Nos proporcionó mayor margen de error y pudimos solventar un par de problemas en la receta sin acabar con una plancha de hojaldre entera en la basura y grandes dosis de cabreo y frustración. Porque así es como se crean los asesinos en serie. Como en las orgías, trabajar a lo grande resulta indudablemente más fácil y rápido... si no es tu primera vez. De lo contrario la experiencia puede ser horrible y os traumatizará de por vida. Cualquiera que sea el método que empleéis, empezaremos precalentando el horno a 180ºC.

Para elaborar nuestras milhojas no sólo vamos a necesitar las láminas de hojaldre, también sera necesaria crema pastelera de vainilla y una plancha de bizcocho genovés. Pero como en UhmmmCookies! somos más prácticos que un machete en un holocausto zombie, os hemos preparado las recetas del «Bizcocho genovés perfecto, que sirve para todo y se hace en 10 minutos», y de la «Crema pastelera de la bollería de toda la vida».

Son preparaciones muy básicas y rápidas que pueden cocinarse simultáneamente en apenas diez minutos. Creednos, un cocido madrileño es física experimental comparado con esto. Mientras hervís el agua para la crema, dejáis la batidora dándole al bizcocho y en un ratito ambas estarán listas. Hay que dejar enfriar tanto el bizcocho como la crema, y si ésta última la hacéis un poco más espesa de lo habitual -dejando que se consuma un poco el agua al hervirla-, mejor.

Milhoja de chocolate y crema pastelera

Con ayuda de un poco de harina y el rodillo, extendemos la masa de hojaldre hasta dejar un grosor aproximado de un par de milímetros. Recordad que vamos a montar las láminas una encima de la otra, de forma que hay que recortarlas todas del mismo tamaño.

Milhoja de chocolate y crema pastelera
Milhoja de chocolate y crema pastelera

Colocamos las láminas sobre un papel de horno y las pinchamos para que no suban demasiado. Las espolvoreamos con azúcar glass y las tapamos con otra lámina de papel de horno para que no pase frío. El hojaldre es más fuerte que los malos de los Power Rangers y querrá crecer y ponerse grande, así que tendremos que colocarle encima algo de peso durante el horneado para bajarle los humos. Hornearemos nuestras planchas durante unos 15min. a 180ºC. o hasta que veamos que comienzan a coger un color dorado. Ojo con pasarse, no hay nada más asqueroso y amargo que el hojaldre retostado.

Milhoja de chocolate y crema pastelera
Milhoja de chocolate y crema pastelera

Con el hojaldre horneado y frío, comenzamos a montar la milhoja. Para ello cortamos el bizcocho genovés del mismo tamaño que el hojaldre. Aplicamos una capa generosa de crema, la extendemos y montamos el bizcocho encima. Cuanto más espesa y fría la crema, menos probabilidades tendremos de que comience a expandirse por el peso y a derramarse desbordándose por los laterales.

Milhoja de chocolate y crema pastelera

El bizcocho genovés de base está más seco que el ojo de un tuerto, así que lo alegraremos diluyendo un chorrito de anís dulce en una taza de agua y empapándolo bien con la ayuda de una brocha o con una cuchara.

Milhoja de chocolate y crema pastelera
Milhoja de chocolate y crema pastelera

Aplicamos la segunda capa de crema pastelera y cerraremos el círculo del perfecto michelín, tapando el conjunto con una segunda lámina de hojaldre. Para mantenerlo de una pieza, lo mantendremos en la nevera mientras preparamos el chocolate. Si vais a tardar más de la cuenta en hacerlo, recordad que tenéis que envolverlas en film si no queréis que quede una costra seca y amarilla de crema.

Milhoja de chocolate y crema pastelera

Para ello, lo fundimos al microondas, al baño María o en una de estas maravillosas fondues de chocolate que por poco menos de 20 eur. en Amazon, además te lo mantienen caliente, no te lo queman por exceso de temperatura, son anti-adherentes y además también sirve para fundir los Candymelts™.

Vertemos el chocolate con amor, y lo extendemos con la ayuda de una paleta. Cuanto menos perfecto, más rústico quedará.

Milhoja de chocolate y crema pastelera
Milhoja de chocolate y crema pastelera
Milhoja de chocolate y crema pastelera

Ahora sólo hay que esparcir unos pocos toppings de cacahuete caramelizado antes de que el chocolate se seque y voilá, a disfrutar de vuestro propio alijo de milhojas que parecerá no tener fin.

Milhoja de chocolate y crema pastelera
Milhoja de chocolate y crema pastelera

La dirección de correo electrónico no aparecerá publicada, pero es necesaria si dispones de una cuenta de Gravatar y deseas que tu icono aparezca junto al comentario.

Se permiten BBTags [url=http://www.foo.com]foo website[/url]

*no se publicará
*opcional

Rechinar de neumáticos y aromas penetrantes. Si os incomodan los encapuchados, es una semana fantástica para sentiros aterrorizados. El resto de los mortales nos remangamos los pantalones

Alergia y Primeras Comuniones son los elementos más característicos de la estación primaveral. Atrás quedan el canto de los pajaritos, el aumento progresivo de las temperaturas, o la explosión de colores que inunda cada centímetro de tierra desnuda, cuando en lo único que puedes pensar es en arrancarte los ojos

Ay, queridos amigos de las alimentos chocolateados y del porno gastronómico más duro de la red, nos hemos pensado durante tanto tiempo publicar esta receta porque es peligrosa. Es una de esas que podrían matar de diabetes a un caballo, o peor aún, cristalizar su cerebro hasta convertirlo en una de esas figuritas de estantería de las que 8 de cada 10 abuelitas con diógenes de cuadros de nietos y accesorios del Todo a 100, daría su aprobación.

¡Caramelo!... o «¡Calamero!» que rezaría en nueve de cada diez cartas de postres en nueve de cada diez restaurantes chinos. Porque ¿A quién no le gusta el caramelo? ¿Quizás a los mismos desalmados que no soportan el jamón serrano, las gambas o las patatas fritas? Esperemos que no, por eso hemos descongelado a nuestros pequeños redactores y colaboradores,

Apenas parece que hayan pasado unos días desde la última entrada y de golpe ya nos hemos visto de lleno inmersos en plena Navidad. ¿Qué significa? ¡Estrés! Compras sin terminar, colas infernales y un frenesí consumista que inunda cada tienda, cada local de la ciudad y que incrementa exponencialmente nuestras ganas de matar.

Días cortos, aroma a estufa de leña y un aro del inodoro que se adhiere a la piel como una lengua húmeda a una cubitera son indicativos de que, queridos lectores, nos hemos dado de lleno con diciembre. Y ya sabéis lo que toca en estas fechas: ¡dulces! La navidad está tan sólo unas semanas y desde hoy nos ponemos manos a la obra para que no haya visita que salga de casa sin dar arcadas

¡Bienvenidos a Halloween! La fiesta más terrorífica y extrañamente divertida del año. Ese mágico momento en el que, -como en un episodio de la «Dimensión Desconocida»-, la barrera que separa esta realidad con la del más allá, es tan fina que los espíritus y los demonios pueden atravesarla y sentarse con nosotros a tomar café.

Calabazas, sangre, pus, moho, bichos de ultratumba, John Carpenter y George A. Romero siempre nos han encantado, así que no os extrañéis si os decimos que Halloween

Hace tiempo que no escribimos una sola línea y ya temíamos que el blog se hubiese cubierto por una fina capa de moho al regresar, pero nos enfrentamos a una de esas etapas que ponen a prueba la paciencia y la cuenta corriente de cualquier pareja: