Si tiene azúcar, puede cocinarse!

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LA RECETA DEL AUTÉNTICO MUFFIN DE CHOCOLATE.

Este post ha sido escrito y publicado por Alex para www.galletazas.com

Es martes de cerdismo. Armaos con las varillas, engalanaos con vuestro mejor mandil y conseguid agua, mucha agua porque la vais a necesitar, y es que vamos a cocinar la reina de las magdalenas, la más gorda, amorfa y exquisita de todas. ¡El "papá oso" de los bizcochitos! ¡El negrito mandingo de la repostería casera!: Sí, lo habéis acertado ¡¡El auténtico Muffin de chocolate!!

Estaréis hartos de verlos triunfantes en las vitrinas de cada Starbucks, mirando por encima de su musculado y bronceado hombro magdanelil al resto de dulces y exquisiteces, y no es para menos. Quizás lo que más destaca de esta receta es la facilidad con la que puedes cargarte a un ser humano de tamaño medio. Ya veréis que, aunque jugoso en su interior, a pesar del chocolate semifundido que albergan sus tripas, este muffin es espeso y contundente. El resto de magdalenas le temen y él lo sabe. Puede asfixiarte en cuestión de segundos y esa peligrosidad ensalza su atractivo.

INGREDIENTES (para 6 muffins, asumiendo que cada muffin puede matar a 2 personas)

  • 115gr. de harina
  • 25gr. de cacao desgrasado en polvo
  • 75gr. de azúcar
  • 80gr. de chocolate para fundir y 25gr. de pepitas de chocolate adicionales
  • 50gr. de Butterscotch Morsels -opcionales-
  • 8gr. de levadura en polvo (o medio sobrecito)
  • 40gr. de aceite de girasol
  • 1 yogur (natural o griego)
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas soperas de leche
  • 1 cucharada sopera de esencia de vainilla

Es fácil y sencillo mantenerse gordo y lozano con esta receta. Os sorprenderá lo poco que se tarda en tener unos muffins humeantes sobre vuestra mesa.

Existe una particularidad importante que he descubierto tras sentarme a experimentar en nuestro laboratorio de obesidad durante este fin de semana. Mientras que Mariades busca, compara y conduce decenas de kilómetros en busca del mejor chocolate de cobertura, yo bajé al Mercadona en chanclas y pantalón corto, cogí el de la marca y subí contento relamiéndome orgulloso de mi compra. ¿Sabéis ese puntito imposible de copiar a pesar de seguir cada paso y medir cada ingrediente con precisión quirúrgica? Pues no, no es el amor con el que se elabora sino la calidad del chocolate. Se nota y explica el porqué los suyos siguen estando bastante más sabrosos que los míos.

PREPARACIÓN

Mirad cuánta harina. Scarface estaría orgullo de nosotros.
Mirad cuánta harina. Scarface estaría orgullo de nosotros.

El proceso es sencillo: hay que tamizar y mezclar muy bien los ingredientes secos por un lado: el cacao, el azúcar, la levadura y la harina, e incorporar a continuación el resto: el huevo, el yogur, la leche, el aceite y la vainilla.

Esto vale igual para el cemento armado.
Esto vale igual para el cemento armado.

Es recomendable mezclarlos usando una varilla hasta que no queden grumos, parando cuando obtengamos una pasta homogénea. Ya sabemos la tendencia que tienen los bizcochos a quedar duros como piedras cuando los ingredientes se trabajan en exceso. Es normal que la mezcla quede bastante espesa.

Parece maíz de palomitas pero no, son los «Butterscotch Morsels» de Nestlé.
Parece maíz de palomitas pero no, son los «Butterscotch Morsels» de Nestlé.

Por último, añadid las pepitas de chocolate y el chocolate de fundir cortado en pedacitos. Si optáis por esta opción, no los hagáis excesivamente pequeños o cuando se derritan se integrarán con la masa y no encontraréis ni rastro de ellos. También podéis añadir un buen puñado de Butterscotch Morsels -pepitas de caramelo con mantequilla- (6.25EUR el paquete de 310gr. aproximadamente), como nos recomendaron en nuestra visita a Alma Cupcakes para añadir un toque extra de exótico sabor a caramelo. Aunque a mí personalmente me saben a poco y salen un poquito caros, así que en futuras recetas experimentaré congelando unas cucharadas de toffee y se las añadiré a la masa antes de hornearla. No sé que saldrá de ahí, pero el toffee es amor en estado puro.

Con un par de cucharadas por molde basta u os arrepentiréis cuando crezca y os desahucie vuestra la cocina.
Con un par de cucharadas por molde basta u os arrepentiréis cuando crezca y os desahucie vuestra cocina.

Para finalizar se reparte el contenido en las cápsulas para muffins que previamente habremos colocado en nuestra bandeja para magdalenas, cupcakes o como queráis llamarla. Si usáis las cápsulas sin más, el muffin comenzará a crecer cuando empecemos a hornearlo, el papel se deformará, el contenido comenzará a desbordarse y escucharéis que algo grita "ayúuuuuudame", intercalado con: "máaatame", desde el interior del horno (insertad aquí vuestro chiste favorito sobre Alex "Muffin"). Paciencia, tendréis que esperar unos 25 minutos con el horno precalentado a 180ºC. antes de poder abrirlo y pinchar los muffins con una aguja para comprobar -si ésta sale limpia- que el interior está bien horneado. No los mataréis, pero los dejaréis heridos de gravedad. Ojo si la aguja sale manchada, es posible que estéis atravesando el chocolate fundido, volved a pinchar en otra zona para aseguraos y evitar que os queden resecos al hornearlos en exceso por error.

Como no teníamos pepitas de chocolate optamos por añadir más chocolate de cobertura. Golosos al cuadrado.
Como no teníamos pepitas de chocolate optamos por añadir más chocolate de cobertura. Golosos al cuadrado.

Una vez horneados, sacamos los muffins a una rejilla y los dejamos enfriar. Mejor no los probéis recién hechos. Yo lo hice y queda un regusto desagradable a harina cocida que casi me hace tirarlos, algo que misteriosamente desaparece cuando han reposado y enfriado. Entonces nos encontraremos con un exquisito muffin de chocolate de miga esponjosa y trocitos de chocolate derretido en su interior. Duran varios días resguardados del aire y si se ponen un poquito duros, unos diez segundos en el microondas lo convierten en una merienda exquisita y, acompañados de helado de canela, en un postre espectacular.

Calentitos y humeantes, cuando se enfríen estarán listos para iniciar un increíble viaje hacia vuestros michelines.
Calentitos y humeantes, cuando se enfríen estarán listos para iniciar un increíble viaje hacia vuestros michelines.

¿Os habéis fijado en los ingredientes que hemos usado para 6 unidades? Apenas 6 gr. de aceite por muffin más el chocolate en trozos que queramos añadir, y las cantidad de azúcar y harina son más que razonables, lo que significa que un muffin casero no es para nada insalubre, carece de grasas dañinas y es un capricho os que podéis permitir esporádicamente sin tener que obsesionaros por la báscula.

¿Ahora qué? ¿Vais a seguir quejándoos de que hacer muffins es difícil o caro? ¿Vais a seguir defendiendo que los muffins son magdalenas?

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