Si tiene azúcar, puede cocinarse!

repostería amateur y otras cosas para nerds

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Ay, queridos amigos de las alimentos chocolateados y del porno gastronómico más duro de la red, nos hemos pensado durante tanto tiempo publicar esta receta porque es peligrosa. Es una de esas que podrían matar de diabetes a un caballo, o peor aún, cristalizar su cerebro hasta convertirlo en una de esas figuritas de estantería de las que 8 de cada 10 abuelitas con diógenes de cuadros de nietos y accesorios del Todo a 100, daría su aprobación.

¡Caramelo!... o «¡Calamero!» que rezaría en nueve de cada diez cartas de postres en nueve de cada diez restaurantes chinos. Porque ¿A quién no le gusta el caramelo? ¿Quizás a los mismos desalmados que no soportan el jamón serrano, las gambas o las patatas fritas? Esperemos que no, por eso hemos descongelado a nuestros pequeños redactores y colaboradores,

Hace tiempo que no escribimos una sola línea y ya temíamos que el blog se hubiese cubierto por una fina capa de moho al regresar, pero nos enfrentamos a una de esas etapas que ponen a prueba la paciencia y la cuenta corriente de cualquier pareja:

Que adoramos la canela es un hecho como el sol que sale cada mañana, o como que una película de John Carpenter aburre soberanamente y aún así te mantiene adherido al televisor. Hace unos meses descubrimos que existe una forma más sana y bastante menos peligrosa de "masticar" canela

Sabemos que hace calor y no os apetece encerraros en la cocina, pero pasáis frente al escaparate de vuestra confitería favorita y la veis allí, reposando refrigerada en su estantería. Brillante, jugosa y apetecible. Esa porción de pastel de manzana con hojaldre, es más clásica que un caso de corrupción en un partido político

San Patricio, patrón de la tierra de los jigs y reels celtas, de los enanitos con chisteras cachondas y bolsillos rebosantes de calderilla, es la excusa perfecta para encerrarse en una habitación y beber como si no hubiera un mañana hasta perder el sentido.

Hacía algún tiempo que queríamos más para la decoración de esos cúmulos de carbohidratos y grasas que tanto nos gusta y que llamamos pasteles. Ya sabéis que, aunque poco a poco vamos cogiéndole cariño,

San Valentín es uno de esos días especiales. Caminas por la calle y huele diferente. «El Amor está en el Aire» que se dice, y donde hay amor hay chocolate, hay dulzura y hay ¡azúcar!

Érase una vez un pollo, un pollico macrocefálico y chato, de ojillos pequeños y rasgados

Seguimos con las Navidades, y si hay algo característico, algo que se ha repetido en casa desde que tenemos uso de razón, es una de esas recetas que marcan el pistoletazo de salida de las fiestas navideñas, y cuyo intenso aroma a anís

Diciembre. Nos acercamos inexorablemente hacia las fechas más entrañables del año: Navidades. Y ya sabéis lo que eso significa, queridos tragaldabas que os atragantáis frente a estas líneas:

Al primer bocado desconcierta. Es una mezcla extraña, blandita pero crujiente, acaramelada, tostada, dulce e intensa. El sabor a nueces comienza a extenderse y los matices a mantequilla se manifiestan suavizando el conjunto y envolviéndolo en el paladar.

Cuán escépticos y equivocados estábamos cuando a nuestros sobredimensionados pabellones auditivos llegó el concepto de pan de plátano. ¿El pan? ¡Para el bocadillo de jamón!, pensábamos. ¿Pan de plátano? ¿Eso qué es? ¿Una merienda tropical?

Son pequeños bulbos rojizos, peludos y de aspecto jugoso, que aparecen colgando, bamboleantes y victoriosos en lo más profundo del bosque. Hablamos de la frambuesa: la almorrana de La Tierra.

Si por la unión de nuestros super poderes combinamos la cremosidad y suavidad de la tarta de queso recién horneada, junto al intenso y crujiente chocolate de las galletas Oreo™

Hoy, queridos lectores ávidos de carbohidratos, vamos a sorprenderos con una de esas recetas pseudosanas que los hipsters comedores de humus, veganos y

Hoy vamos a realizar un ejercicio de imaginación, es lunes y no queremos contribuir a aumentar vuestra presión intracraneal de forma peligrosa. Imaginad la siguiente situación: estáis en casa y tras haberos peleado hasta la extenuación horneando un bizcocho perfecto

Estoy seguro que lo habéis vivido. Esa sensación, ese pastel cuasi-perfecto que aparece fugazmente en una serie de tv americana, esos bordes tostados, el aspecto cremoso...

Si el hada de la diabetes se nos apareciera esta misma noche y nos obligara a elegir una pieza de repostería que representara fielmente el espíritu glotón y dulce de UhmmmCookies!

Dice «Wikipedia» que las auténticas y originales cookies con chips de chocolate fueron elaboradas por un tal Ruth Graves Wakefield, propietario de un restaurante de comida casera en Whitman, Massachusetts.

Ah... París, París, la ciudad del amor, la ciudad de las baguettes, de las boinas y de los croissants. Somos tópicos hasta la arcada, pero nos encanta hornear tópicos y hemos hecho este set de galletitas afrancesadas tan monas que no pudimos dejar de abrazarnos y decirnos cosas bonitas mientras se tostaban al calor de la resistencia (francesa, por supuesto).