Si tiene azúcar, puede cocinarse!

repostería amateur y otras cosas para nerds

CERRAR

UhmmmCookies! utiliza cookies propias (sesión y comentarios) y de terceros (Google Ads) para su correcto funcionamiento. Al permanecer aquí entiendes y aceptas su uso.

Búsqueda

 busca!

LAS CASITAS DE JENGIBRE

Este post ha sido escrito y publicado por Alex para www.galletazas.com

Dicen las leyendas que cuando el último americano suelta el tenedor y suspira el bufido final durante la comida de Acción de Gracias, ¡Se da el pistoletazo de salida para la temporada navideña en el resto del mundo! Los centros comerciales rezuman mantecados, bombones y hojaldrinas para la ocasión, se respira un ambiente de HO-HO-HO!! y si ellos pueden con un sprint final de pavo relleno y puré de no sé qué cosas, nosotros que somos más mediterráneos, nos lo tomamos como una carrera de fondo y dedicaremos cerca de un mes a cebarnos comiendo y bebiendo como animales de granja. El resto de enero y parte de los tres meses siguientes lo pasaremos a dieta culpabilizándonos y jurándonos permanecer con lechuga hasta junio. Es parte de la tradición y una gran mentira. Una lechuga no dura tanto en la nevera, por mucho que la sobemos o llamemos con nombre propio.

En UhmmmCookies! sabemos lo que os gustan todas esas delicatessen navideñas y os vamos a ir calentando las enzimas digestivas con un repertorio de dulcecitos de temporada que os van a encantar.

El año pasado comenzamos a experimentar con las galletitas de jengibre y tanto nos gustó el resultado que no sólo nos quedamos con los muñequitos que gritan con voz chillona cuando te los comes, apuntamos más alto y nos convertimos en los arquitectos renacentistas del alfajor y el almendrado, montando los cimientos de nuestras propias casitas de galleta de jengibre. ¡Y es que son tan monas¡ ¡Y están tan ricas! ¡Y es tan divertido jugar a ser banquero o juez por una vez desahuciando desalmadamente a base de bocados!

¡La casa de galleta de jengibre donde viven los muñecos de jengibre en Navidad!
¡La casa de galleta de jengibre donde viven los muñecos de jengibre en Navidad!

La dirección de correo electrónico no aparecerá publicada, pero es necesaria si dispones de una cuenta de Gravatar y deseas que tu icono aparezca junto al comentario.

Se permiten BBTags [url=http://www.foo.com]foo website[/url]

*no se publicará
*opcional

Rechinar de neumáticos y aromas penetrantes. Si os incomodan los encapuchados, es una semana fantástica para sentiros aterrorizados. El resto de los mortales nos remangamos los pantalones

30 de diciembre y nos acercamos a la fecha límite para finalizar las compras de Reyes. Respirad profundo, tomad un respiro y ¡hornead!

"El Día de Todos los Santos" se acerca a una velocidad pasmosa. Queda apenas unas semanas y este año va a enmarcarse en uno de los climas más atípico de los últimos años.

Alergia y Primeras Comuniones son los elementos más característicos de la estación primaveral. Atrás quedan el canto de los pajaritos, el aumento progresivo de las temperaturas, o la explosión de colores que inunda cada centímetro de tierra desnuda, cuando en lo único que puedes pensar es en arrancarte los ojos

Ay, queridos amigos de las alimentos chocolateados y del porno gastronómico más duro de la red, nos hemos pensado durante tanto tiempo publicar esta receta porque es peligrosa. Es una de esas que podrían matar de diabetes a un caballo, o peor aún, cristalizar su cerebro hasta convertirlo en una de esas figuritas de estantería de las que 8 de cada 10 abuelitas con diógenes de cuadros de nietos y accesorios del Todo a 100, daría su aprobación.

¡Caramelo!... o «¡Calamero!» que rezaría en nueve de cada diez cartas de postres en nueve de cada diez restaurantes chinos. Porque ¿A quién no le gusta el caramelo? ¿Quizás a los mismos desalmados que no soportan el jamón serrano, las gambas o las patatas fritas? Esperemos que no, por eso hemos descongelado a nuestros pequeños redactores y colaboradores,

Apenas parece que hayan pasado unos días desde la última entrada y de golpe ya nos hemos visto de lleno inmersos en plena Navidad. ¿Qué significa? ¡Estrés! Compras sin terminar, colas infernales y un frenesí consumista que inunda cada tienda, cada local de la ciudad y que incrementa exponencialmente nuestras ganas de matar.

Días cortos, aroma a estufa de leña y un aro del inodoro que se adhiere a la piel como una lengua húmeda a una cubitera son indicativos de que, queridos lectores, nos hemos dado de lleno con diciembre. Y ya sabéis lo que toca en estas fechas: ¡dulces! La navidad está tan sólo unas semanas y desde hoy nos ponemos manos a la obra para que no haya visita que salga de casa sin dar arcadas

¡Bienvenidos a Halloween! La fiesta más terrorífica y extrañamente divertida del año. Ese mágico momento en el que, -como en un episodio de la «Dimensión Desconocida»-, la barrera que separa esta realidad con la del más allá, es tan fina que los espíritus y los demonios pueden atravesarla y sentarse con nosotros a tomar café.