Si tiene azúcar, puede cocinarse!

repostería amateur y otras cosas para nerds

CERRAR

UhmmmCookies! utiliza cookies propias (sesión y comentarios) y de terceros (Google Ads) para su correcto funcionamiento. Al permanecer aquí entiendes y aceptas su uso.

Búsqueda

 busca!

RECETA DE LOS DEDOS DE BRUJA DE HALLOWEEN DE LOS QUE TE COMERÁS HASTA LAS UÑAS

Este post ha sido escrito y publicado por Alex para www.galletazas.com

Parecía que nos había tragado la tierra, pero nada de eso, organizar tu propia boda requiere un tiempo y una dedicación sobrehumana que nos ha obligado a enterrar UhmmmCookies! durante meses, pero Halloween está a la vuelta de la esquina y eso ha hecho que empecemos a revolvernos revoltosamente desde las profundidades de nuestra oscura y tétrica fosa de amor. Tanto detalle, tanta ñoñería nos ha dejado exhaustos y la sobredosis de ternura amenazó con pudrirnos hasta los cimientos, pero nuestra alma escatológica ha regresado con la fuerza de un filete de pollo crudo al sol de agosto y nuestros chimpancés gritan frenéticos e hidrofóbicos perdidos, ansiosos por darle duro a las resistencias del horno y aporrear insistentemente las teclas de la redacción.

¡Hemos vuelto! y lo hacemos con un clásico halloweenesco en toda regla. Hoy, pacientes lectores -si es que aún queda alguno que nos lea-, directamente desde nuestro departamento de laceraciones, amputaciones y fiebres hemorrágicas, os presentamos ¡la receta de los Dedos de bruja de lo más hondo del averno!. No, no corráis a amputar los dedos a vuestras suegras, no nos referimos a eso. Estos todavía pueden comerse sin que os envenenen desde dentro.

Como siempre os decimos, estas galletitas de aspecto terriblemente delicioso y divertido, son tan sencillas de elaborar que hasta los niños pueden hacerlo. Y para demostrarlo, nuestros pequeños mandriles alados -...volad, pequeños, volad...- han secuestrado uno y encadenado a nuestros fogones. Si creéis que parece feliz, obviadlo, va hasta arriba de gominolas y dulces baratos de Halloween. Nos sorprende que no se quedara ciego durante el experimento.

INGREDIENTES (para unas 60 falanges amputadas)

  • 225gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 425gr. de harina
  • 175gr. de azúcar
  • 1 huevo grande
  • Aroma de vainilla al gusto
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de leche
  • 2 cucharadas de café de levadura química (tipo Royal)
  • Almendras tostadas para decorar
  • Colorante alimentario verde en gel
  • Opcionalmente, un poco de colorante marrón en polvo para los más detallistas y tiquismiquis como nosotros

ELABORACIÓN

Lo primero es desencadenar a nuestro ayudante. Vamos a necesitar sus manitas. Empezaremos mezclando la mantequilla junto con el azúcar empleando la batidora de varillas hasta conseguir una mezcla homogénea y cremosa. No esperéis una "pomada", sino un conglomerado informe y azucarado similar a los preparados de puré de patatas.

Parece puré de patatas, pero no, es mantequilla enrollándose con el azúcar. Niños, no miréis
Parece puré de patatas, pero no, es mantequilla enrollándose con el azúcar. Niños, no miréis

Batimos el huevo y los añadimos a la mezcla junto al aroma de vainilla. En esta ocasión decidimos probar con unas pocas gotas de la vainilla concentrada y transparente de la marca Wilton tras meses empleando el aroma de vainilla de Vahine™ en mayores proporciones, y debemos admitir que nos quedamos algo cortos asustados por lo concentrado del preparado de Wilton™.

¿Nuestro consejo? "Avainillad" a discreción. Si la masa atufa demasiado quizás os hayáis pasado, pero igual hasta está buena y todo. Pensad en la vainilla como en los billetes de 50eur: cualquiera de los dos en proporciones generosas no amargará a nadie.

Bate que bate. Calentando músculos antes del amasado.
Bate que bate. Calentando músculos antes del amasado.
Dependiendo de la marca, la intensidad de la esencia de vainilla puede variar.
Dependiendo de la marca, la intensidad de la esencia de vainilla puede variar.

A continuación mezclamos la harina con la sal y la levadura química y vamos añadiéndola a la mezcla poco a poco. Aquí el ayudante lo pasará en grande embadurnándose hasta las cejas, luego sólo tenéis que pasarlo por huevo y encontrar una freidora de su tamaño. Aterrador, pero son las licencias que uno puede otorgarse en Halloween, además en «Hansel & Gretel» los niños parecían ingredientes bastante nutritivos.

Debemos obtener una bola compacta y moldeable. Si queda un poco seca, puede añadirse la cucharadita de leche a la mezcla.

Añadiendo la mezcla de harina y levadura hasta conseguir una masa compacta, flexible y uniforme.
Añadiendo la mezcla de harina y levadura hasta conseguir una masa compacta, flexible y uniforme.
Niños, esos grandes desconocidos en la cocina. No les importa mancharse, a nosotros nos aterra devolvérselos manchados a sus padres.
Niños, esos grandes desconocidos en la cocina. No les importa mancharse, a nosotros nos aterra devolvérselos manchados a sus padres.
Espolvoreando un poco de harina evitamos que se la masa se adhiera a la mesa.
Espolvoreando un poco de harina evitamos que se la masa se adhiera a la mesa.

Es el momento de tintar la bola de masa. Un par de gotitas del colorante en gel y unos cuantos meneos y golpes a la masa, y conseguiremos un color vivo, intenso y uniforme. Armad de paciencia a vuestro pequeño ayudante, insistirá en añadir más y más colorante y tratará de escaquearse cuando los pequeños bracitos comiencen a cubrírseles de calambres. Negadle lo primero, un par de gotas serían suficientes como para tintar dos docenas de Michael Jackson en una bañera. Su juguete favorito oscilando peligrosamente sobre el fogón a máxima potencia lo animará a seguir amasando con tenacidad y como si no hubiera un mañana.

Un par de gotas de colorante en gel bastan para toda la masa. Dejad el entusiasmo para el fútbol.
Un par de gotas de colorante en gel bastan para toda la masa. Dejad el entusiasmo para el fútbol
También podéis usar esta masa para hacer puños de Hulk. Pero lo dejaremos para otro post.
También podéis usar esta masa para hacer puños de Hulk. Pero lo dejaremos para otro post.

Es necesario envolver la bola de masa en film transparente y dejarla enfriar en la nevera durante una o dos horas antes de comenzar a trabajarla, de lo contrario será mucho más difícil moldearla. Aplicad este consejo cuando elaboréis galletas de mantequilla. Unos minutos antes de sacarla de la nevera, podéis aprovechar para precalentar el horno a 170ºC.

Con la masa moldeamos pequeños cilindros del tamaño de un dedo e incrustamos cada una de las almendras a modo de uña. Tened en cuenta que la masa, al tener levadura, levará un poco con el horneado y tenderá a expandirse. Consideradlo al elegir el grosor de vuestras falanges.

Con la ayuda de un cuchillo damos forma a los nudillos y si os apetece podéis pintar con un poco de colorante rojo o mermelada de fresa las zonas donde la almendra se incrusta en el dedo. En nuestro caso queríamos que nuestras galletas no dieran un asco excesivo, así que decidimos dejarlas como estaban. Con no habernos lavado las manos ya tenemos bastante.

Parece un dedito fino y delicado... pero engordará como nosotros tras las Navidades.
Parece un dedito fino y delicado... pero engordará como nosotros tras las Navidades.
...y nos dicen que no nos comamos las uñas... insensatos.
...y nos dicen que no nos comamos las uñas... insensatos.
Y así es como se hacen unos nudillos. Cuchillo en mano. Cuidado, los carga el diablo.
Y así es como se hacen unos nudillos. Cuchillo en mano. Cuidado, los carga el diablo.

Para finalizar, horneamos nuestros dedos de bruja a 170ºC durante unos 15 minutos. Una vez bien fríos y crujientes podemos aplicar un poco de colorante marrón en polvo con la ayuda de un pincel para envejecer un poco nuestra creación y aportar ese aspecto sucio y desagradable de haber hurgado en la basura durante horas en busca de los ojos de rana y pelos de cadáveres recientes con los que las brujas aliñan sus potajes.

Dividid entre diez y averiguaréis a cuantas brujas hemos dejado mancas.
Dividid entre diez y averiguaréis a cuantas brujas hemos dejado mancas.
Nunca ensuciar algo fue tan divertido... y tan limpio. Rellenando las hoquedades imprimiremos sensación de profundidad.
Nunca ensuciar algo fue tan divertido... y tan limpio. Rellenando las hoquedades imprimiremos sensación de profundidad.

...y et voilà! sucios, desagradables y asquerosos dedos de bruja, frescos fresquísimos y recién cortados como manda la tradición inquisitorial, sólo para los paladares más exquisitos. Podéis jugar con colores, tipos de almendra, y detalles diferentes para crear vuestras propias falanges cercenadas en todo un alarde de escatológica creatividad, y una actividad entretenida para compartir con los más pequeños en una lluviosa tarde de sábado.

Dedos de bruja listos para servir. Los espirítus se manifestarán invocados por su sabor.
Dedos de bruja listos para servir. Los espirítus se manifestarán invocados por su sabor.
Imaginaos sacando una bolsa de estos en la oficina para desayunar.
Imaginaos sacando una bolsa de estos en la oficina para desayunar.
Terroríficamente deliciosos.
Terroríficamente deliciosos.

¡Estamos encantados de volver!

La dirección de correo electrónico no aparecerá publicada, pero es necesaria si dispones de una cuenta de Gravatar y deseas que tu icono aparezca junto al comentario.

Se permiten BBTags [url=http://www.foo.com]foo website[/url]

*no se publicará
*opcional

Rechinar de neumáticos y aromas penetrantes. Si os incomodan los encapuchados, es una semana fantástica para sentiros aterrorizados. El resto de los mortales nos remangamos los pantalones

30 de diciembre y nos acercamos a la fecha límite para finalizar las compras de Reyes. Respirad profundo, tomad un respiro y ¡hornead!

"El Día de Todos los Santos" se acerca a una velocidad pasmosa. Queda apenas unas semanas y este año va a enmarcarse en uno de los climas más atípico de los últimos años.

Alergia y Primeras Comuniones son los elementos más característicos de la estación primaveral. Atrás quedan el canto de los pajaritos, el aumento progresivo de las temperaturas, o la explosión de colores que inunda cada centímetro de tierra desnuda, cuando en lo único que puedes pensar es en arrancarte los ojos

Ay, queridos amigos de las alimentos chocolateados y del porno gastronómico más duro de la red, nos hemos pensado durante tanto tiempo publicar esta receta porque es peligrosa. Es una de esas que podrían matar de diabetes a un caballo, o peor aún, cristalizar su cerebro hasta convertirlo en una de esas figuritas de estantería de las que 8 de cada 10 abuelitas con diógenes de cuadros de nietos y accesorios del Todo a 100, daría su aprobación.

¡Caramelo!... o «¡Calamero!» que rezaría en nueve de cada diez cartas de postres en nueve de cada diez restaurantes chinos. Porque ¿A quién no le gusta el caramelo? ¿Quizás a los mismos desalmados que no soportan el jamón serrano, las gambas o las patatas fritas? Esperemos que no, por eso hemos descongelado a nuestros pequeños redactores y colaboradores,

Apenas parece que hayan pasado unos días desde la última entrada y de golpe ya nos hemos visto de lleno inmersos en plena Navidad. ¿Qué significa? ¡Estrés! Compras sin terminar, colas infernales y un frenesí consumista que inunda cada tienda, cada local de la ciudad y que incrementa exponencialmente nuestras ganas de matar.

Días cortos, aroma a estufa de leña y un aro del inodoro que se adhiere a la piel como una lengua húmeda a una cubitera son indicativos de que, queridos lectores, nos hemos dado de lleno con diciembre. Y ya sabéis lo que toca en estas fechas: ¡dulces! La navidad está tan sólo unas semanas y desde hoy nos ponemos manos a la obra para que no haya visita que salga de casa sin dar arcadas

¡Bienvenidos a Halloween! La fiesta más terrorífica y extrañamente divertida del año. Ese mágico momento en el que, -como en un episodio de la «Dimensión Desconocida»-, la barrera que separa esta realidad con la del más allá, es tan fina que los espíritus y los demonios pueden atravesarla y sentarse con nosotros a tomar café.